Si hay algo que uno generalmente queda impresionado cuando ve una obra de arte es el hiper-realismo. La técnica te deja con la boca abierta, pero se supone que la fotografía liberó al arte de la responsabilidad de representar el mundo de manera fidedigna.
La excepción que me impresionó fue el escultor Ron Mueck, (Australiano con base en Londres), quien combina temáticas de la angustia de la vida con una ejecución técnica que te deja esperando que la escultura empiece a respirar.
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(vía 71º)








































































































